mie 5a. Ordinario año Par (Id=133)

Primera Lectura

La reina de Sabá comprobó la sabiduría de Salomón

Lectura del primer libro de los Reyes
10, 1-10

En aquellos días la reina de Sabá, al oír la fama de Salomón, vino para ponerlo a prueba proponiéndolo unos enigmas. Hizo su entrada en Jerusalén con un gran número de acompañantes y con camellos cargados de perfumes, oro y piedras preciosas en cantidad fabulosa. Se presentó a Salomón y le manifestó todo lo que tenía pensado decirle.
Salomón contestó a todas sus preguntas; no hubo ninguna cuestión tan difícil que el rey no pudiera resolver.
Cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón y el palacio que se había construido, los manjares de su mesa, las casas de sus cortesanos, el porte de sus servidores y sus uniformes, sus provisiones de bebidas y los holocaustos que ofrecía en el templo del Señor, se quedó maravillada, y dijo al rey:
"Era verdad lo que yo había oído en mi país acerca de ti y de tu sabiduría. Yo no quería creerlo, hasta que he venido y lo he visto con mis propios ojos; pero veo que no me habían dicho ni la mitad. Tu sabiduría y tus riquezas superan la fama que había llegado a mis oídos. ¡Feliz tu gente, felices tus servidores que están siempre a tu lado y escuchan tu sabiduría! ¡Bendito el Señor, tu Dios, que ha tenido a bien sentarte en el trono de Israel! Por su amor eterno a Israel, te ha constituido su rey, para administrar el derecho y la justicia".
La reina obsequió al rey con cuatro mil kilos de oro, perfumes y piedras preciosas en cantidad fabulosa. Jamás se vio tanta cantidad de perfumes, como la ofrecida al rey Salomón por la reina de Sabá.
Palabra del Dios.

Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 36, 5-6.30-31.39-40

Rectas y sabias son las palabras del justo.
Os iusti meditábitur sapiéntiam.

Encomienda al Señor tu camino, confía en él, que él actuará; hará brillar como la aurora tu inocencia, y tu rectitud como el sol de mediodía.
Rectas y sabias son las palabras del justo.
Os iusti meditábitur sapiéntiam.

La boca del justo habla con sabiduría, su lengua dice la verdad; tiene la ley de su Dios en el corazón, sus pasos no se extravían.
Rectas y sabias son las palabras del justo.
Os iusti meditábitur sapiéntiam.

Del Señor viene la salvación de los justos: él es refugio en momentos de angustia; el Señor los ayuda y los libera, los libera de los malvados y los salva, porque se refugian en él.
Rectas y sabias son las palabras del justo.
Os iusti meditábitur sapiéntiam.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad.
Sermo tuus, Dómine, véritas est; sanctífica nos in veritáte.

Aleluya.

Evangelio

Lo que mancha al hombre es lo que sale de dentro

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
7, 14-23

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo:
"Escúchenme todos y entiéndan esto: Nada de lo que entra en el hombre puede mancharlo. Lo que sale de su interior es lo que mancha al hombre"
Cuando dejó a la gente entró en casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de la comparación.
Jesús les dijo:
"¿De modo que tampoco ustedes entienden? ¿No comprenden que nada de lo que entra en el hombre puede mancharlo, puesto que no entra en su corazón, sino en el vientre, y va a parar a la letrina?"
Así Jesús declaraba puros todos los alimentos.
Y añadió:
"Lo que sale del hombre, eso es lo que mancha al hombre. Porque es del corazón de los hombres de donde salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, perversidades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, soberbia y necedad. Todas estas maldades salen de su interior y manchan al hombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]